Empleo formal en Argentina: solo cuatro provincias generaron trabajo privado en el último año

El empleo asalariado formal privado mostró una caída a nivel nacional y solo un grupo reducido de provincias logró generar puestos de trabajo en el último año.

El empleo formal privado en Argentina continúa sin mostrar señales de recuperación sostenida. Según un informe reciente, en el último año solo cuatro provincias lograron crear empleo asalariado registrado, mientras que en el resto del país se registró estancamiento o retroceso.

El dato expone una fuerte desigualdad territorial en la evolución del mercado laboral. La mayoría de las jurisdicciones no logró sostener el nivel de empleo formal, en un contexto donde la actividad económica no se traduce en nuevas contrataciones dentro del sector privado.

En términos generales, el informe señala que el empleo registrado en el sector privado mantiene una tendencia negativa, con una baja interanual que impacta en miles de puestos de trabajo. Este comportamiento se sostiene desde 2023 y atraviesa a distintos sectores de la economía.

La caída no es homogénea, pero alcanza a la mayor parte de las actividades, lo que consolida un escenario de debilidad en la generación de empleo formal.

Las provincias que lograron crecer

Dentro de este panorama, solo cuatro provincias lograron mostrar una evolución positiva en la creación de empleo privado formal: Río Negro, Neuquén, Córdoba y San Juan.

En estos casos, el crecimiento está vinculado a dinámicas sectoriales específicas que permitieron sostener o incrementar el nivel de ocupación, en contraste con lo que ocurre en el resto del país.

El informe también evidencia que, fuera de estas excepciones, el resto de las provincias no logró revertir la tendencia negativa, lo que refuerza la concentración del crecimiento en puntos muy puntuales del territorio.

Esto configura un escenario donde la recuperación del empleo formal no es generalizada y depende de condiciones económicas específicas en cada región.

Un mercado laboral con señales de fragilidad

El dato central del informe es que la economía no está generando empleo formal al ritmo necesario, incluso en contextos donde algunos indicadores muestran cierta estabilidad.

Esta situación impacta directamente en el mercado laboral, donde crece la presión sobre otras formas de empleo, como el trabajo independiente o no registrado.

La falta de generación de empleo formal también limita las posibilidades de recuperación sostenida del consumo y consolida un escenario de fragilidad en el empleo privado registrado.

En este contexto, el comportamiento del empleo formal se mantiene como uno de los principales indicadores a seguir para medir la evolución real de la actividad económica en el país.

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