Causa ARA San Juan: el acuerdo entre querella y defensas por una pericia que nunca se realizó

Un pedido conjunto durante la instrucción buscó avanzar con una pericia integral sobre los restos del submarino, pero la medida no se concretó y sigue siendo un punto pendiente en el juicio oral.

La causa por el hundimiento del ARA San Juan registró durante la instrucción un hecho poco habitual: un acuerdo entre la querella y dos defensas para impulsar una prueba técnica considerada clave.

El planteo fue presentado en 2020 ante la jueza Marta Yáñez con el objetivo de realizar una pericia integral sobre los restos del submarino, orientada a reconstruir la secuencia del hecho.

La iniciativa fue luego avalada por la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia, que entendió la necesidad de avanzar con un análisis técnico a cargo de especialistas en operaciones submarinas.

En ese marco, el tribunal consideró que la medida podía aportar precisiones sobre lo ocurrido el 15 de noviembre de 2017 y sobre las decisiones operativas adoptadas durante la navegación.

Una pericia ordenada que no se llevó adelante

La Cámara dispuso la realización de dos estudios: una pericia técnico-informática sobre el material fotográfico y fílmico, y una pericia integral sobre los restos del ARA San Juan.

Sin embargo, solo se concretó el análisis vinculado a la integridad de los archivos digitales, mientras que la pericia central no se realizó.

Ese estudio se limitó a verificar la autenticidad del material aportado, sin avanzar sobre aspectos técnicos vinculados a la disposición de los restos o la dinámica del hundimiento.

De este modo, una de las pruebas consideradas relevantes para la investigación quedó sin desarrollo durante la etapa de instrucción.

Gestiones sin resultado y una medida “infructuosa”

Durante el proceso se realizaron gestiones para conformar un equipo internacional de especialistas que pudiera llevar adelante la pericia.

Se evaluaron opciones en Países Bajos, Portugal, Egipto, India y Estados Unidos, pero no se logró reunir a los expertos necesarios.

En el requerimiento de elevación a juicio de 2024, el fiscal dejó constancia de esa situación y señaló que la medida tuvo un resultado “infructuoso”.

En ese mismo documento, se la consideró de cumplimiento imposible dentro del desarrollo de la investigación.

El juicio avanza con un punto sin resolver

El juicio oral por la causa comenzó el 3 de marzo de 2026 en Río Gallegos y continúa con aspectos que aún no tienen una reconstrucción definitiva.

Uno de los tramos sin explicación concluyente es el comprendido entre la última comunicación del submarino y el evento hidroacústico registrado a las 10:51 del 15 de noviembre de 2017.

Ese período es central para determinar qué ocurrió en los momentos finales del ARA San Juan.

La ausencia de la pericia integral mantiene abierto ese interrogante dentro del proceso judicial, que sigue su curso sin una de las pruebas impulsadas de manera conjunta por las partes.

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*