La legisladora Magdalena Odarda advirtió sobre presuntas irregularidades en la compra de tierras en la zona del Alto Río Chubut y relacionó el caso con el debate por la Ley de Tierras y la Ley de Glaciares.
El inicio del juicio contra Soledad Cayunao en Río Negro reactivó el debate sobre la extranjerización de tierras, el control de zonas estratégicas y el impacto de las reformas legislativas en curso. La causa se desarrolla en un predio ubicado en las nacientes del río Chubut, donde la integrante de la Lof Cayunao fue acusada de usurpación.
La legisladora provincial Magdalena Odarda sostuvo que el caso debe analizarse en un contexto más amplio. “Evidentemente está todo relacionado”, afirmó Odarda, al referirse a la vinculación entre el proceso judicial, la situación territorial y los cambios normativos impulsados a nivel nacional.
Según explicó, el área en conflicto es una zona de relevancia ambiental y geográfica. “Es en una zona muy sensible, en la zona del Alto Río Chubut, donde además de ser una naciente de ríos debería estar protegida”, señaló.
En ese marco, remarcó que durante el juicio se conocieron elementos vinculados al origen de la propiedad en disputa. “Pudimos escuchar una confesión de este señor Barabucci”, indicó, en referencia a uno de los denunciantes en la causa.
Fondos, tierras y legislación vigente
Odarda afirmó que el propio involucrado habría reconocido el origen de los recursos utilizados para adquirir el predio. “Reconoce haber recibido en forma gratuita una donación sin cargo por parte del Estado de Emiratos Árabes de dos millones de dólares para comprar este campo”, sostuvo.
A partir de esa información, cuestionó la falta de investigación judicial. “¿Por qué la justicia no ha investigado justamente estos fondos?”, planteó, al tiempo que vinculó el caso con posibles maniobras de intermediación en la compra de tierras.
La legisladora remarcó que la Ley de Tierras continúa vigente y establece restricciones claras. “La ley de tierras está viva”, afirmó, al explicar que la normativa prohíbe la adquisición de tierras por parte de extranjeros o personas interpuestas en zonas sensibles.
También indicó que existen limitaciones específicas en áreas cercanas a fuentes de agua y regiones de frontera. “De ninguna manera se permite que las entidades extranjeras puedan comprar tierras que sean linderas a fuente de agua”, señaló.
Relación con la Ley de Glaciares y el escenario nacional
En paralelo, Odarda vinculó el caso con el debate legislativo sobre la Ley de Glaciares. “Hay una relación muy clara entre esta urgencia por tirar abajo esta ley de tierras y lo que va a suceder con la ley de glaciares”, expresó.
Además, advirtió sobre las posibles consecuencias de una modificación normativa. “Si reforman esta ley de glaciares se abre la puerta a que directamente la destruyan el día de mañana”, sostuvo.
La legisladora también hizo referencia al impacto sobre las comunidades. “Vienen por la tierra de las comunidades indígenas”, afirmó, al señalar un avance sobre territorios habitados históricamente por pueblos originarios.
Finalmente, insistió en la necesidad de analizar el conjunto de medidas en discusión. “Hay que tener muchísimo cuidado con lo que va a ocurrir de ahora en más”, concluyó.

Sé el primero en comentar