El testimonio de un enfermero expone la situación del sistema sanitario local: instalaciones aún incompletas, alta demanda y dos años sin aumentos salariales.
El centro de salud atraviesa un proceso de reorganización tras su reciente traslado, luego de haber funcionado en distintos espacios tras los incendios. En ese marco, todavía no se encuentra operativa la calefacción a gas, pese a que la instalación ya fue inspeccionada.
«El centro de salud hace poco tiempo que nos trasladamos acá. Después de los incendios funcionó en diversos lugares, en unas condiciones horribles», señaló Daniel, enfermero del lugar, al describir el contexto previo al actual edificio.
Actualmente, el espacio se encuentra habilitado, aunque con ajustes pendientes. «Estamos en un sitio confortable, que todavía se están ajustando algunas cosas, entre eso el tema de la calefacción a gas», explicó.
Según detalló, la instalación fue revisada el viernes por la empresa proveedora y quedó en condiciones, pero resta la puesta en funcionamiento por parte del área técnica.
Frío, atención y espacio provisorio
La falta de calefacción se da en medio de bajas temperaturas. «Hoy cayó una helada muy fuerte y no nos dan abasto las calefacciones que tenemos», indicó el enfermero.
En la actualidad, el centro utiliza equipos eléctricos en algunos consultorios, lo que genera incomodidades en la atención diaria. «Resulta incómodo para la gente, pero hemos evolucionado con respecto a ser más confortable el lugar», sostuvo.
El edificio actual es de carácter provisorio. En paralelo, ya se iniciaron tareas para la construcción del centro definitivo, con mayor infraestructura.
«Va a ser mucho más grande que este espacio y aspiramos a que se pueda hacer en corto tiempo», expresó.
Funcionamiento y demanda del sistema
Los turnos se otorgan de manera presencial durante la mañana para la atención de la médica generalista. Además, el centro recibe visitas periódicas de especialistas.
«Viene ginecología, el médico clínico, en algunos meses el traumatólogo, se hacen ecografías y electrocardiogramas con órdenes», detalló.
También se realizan visitas domiciliarias a pacientes en situación de vulnerabilidad, con participación de equipos de salud y salud mental.
«Tenemos mucha demanda y nos vemos un poco colapsados en ese sentido», afirmó.
Salarios congelados y situación del personal
El testimonio también expuso la situación económica del personal de salud. «Tenemos hace dos años que no recibimos ni un aumento», señaló.
En ese sentido, planteó dificultades para afrontar los costos cotidianos. «Hoy estamos pagando combustibles a más de dos mil pesos y muchos trabajadores se movilizan con sus propios vehículos», indicó.
El impacto de esta situación también alcanza el ámbito laboral. «No creo que haya un compañero que esté con todos los ánimos cuando no tiene un sueldo digno», expresó.
«El sistema de salud se está sosteniendo por el esfuerzo y por la voluntad que le ponen los trabajadores», concluyó.

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