El gobernador Ignacio Torres confirmó la construcción de soluciones habitacionales para los damnificados del derrumbe ocurrido en enero y anticipó una segunda etapa.
El derrumbe del Cerro Hermitte, ocurrido el 18 de enero en Comodoro Rivadavia, modificó la situación de numerosas familias que perdieron sus viviendas.
Según expresó el gobernador Ignacio Torres, el hecho se vincula con decisiones que permitieron construcciones en zonas de riesgo, lo que derivó en consecuencias directas sobre los vecinos.
En ese contexto, se indicó que las familias afectadas debieron abandonar sus hogares sin certezas sobre la posibilidad de regresar.
Actualmente, el Gobierno provincial avanza con la construcción de 52 viviendas destinadas a quienes resultaron damnificados por el derrumbe.
Obras en marcha y financiamiento provincial
Las viviendas se ejecutan con recursos provenientes de los contribuyentes de la provincia, en el marco de un plan de respuesta habitacional.
Además, se proyecta una segunda etapa con más unidades destinadas a otras familias afectadas por la misma situación.
Para financiar esa instancia, se prevé la utilización de fondos obtenidos a partir del remate de bienes incautados en causas de corrupción.
En ese marco, el gobernador sostuvo: “Cuando asumimos un compromiso, lo cumplimos”, señaló Ignacio Torres.

El impacto del derrumbe en las familias
El episodio ocurrido en el Cerro Hermitte implicó la pérdida total de viviendas para distintos vecinos de la ciudad.
Las familias debieron retirarse con lo puesto, sin previsión inmediata sobre su situación habitacional.
El avance de las obras busca dar respuesta a esa demanda, con soluciones concretas para quienes fueron afectados.
Desde el Ejecutivo provincial remarcaron la continuidad de las acciones para completar el proceso de reconstrucción.

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