Rocío volvió a trabajar tras el ataque que conmocionó a El Bolsón: “Está recuperando su vida”

Rocío Jordi, de 27 años, regresó a la panadería de El Bolsón donde sufrió un brutal ataque el 29 de agosto. Su mamá, Marisa Lovera, compartió la emocionante noticia y destacó el proceso de recuperación de su hija.

Hay regresos que significan mucho más que volver a abrir una puerta, ponerse la ropa de trabajo o comenzar nuevamente una jornada. Para Rocío Jordi, volver a trabajar después del ataque que sufrió en agosto significa recuperar una parte de la vida que aquella tarde cambió abruptamente.

La joven de 27 años regresó a su trabajo luego de atravesar aproximadamente dos meses de recuperación tras el gravísimo episodio ocurrido el sábado 29 de agosto en una panadería de El Bolsón.

Ese día, mientras Rocío cumplía con su jornada laboral, una mujer ingresó al comercio, la roció con combustible e intentó prenderla fuego. La situación generó momentos de extrema tensión y pudo terminar en una tragedia.

Según se había reconstruido después del episodio, tras arrojarle el combustible, la agresora intentó encender fósforos, pero no logró concretar su propósito. Rocío consiguió escapar del comercio y salió en busca de ayuda. Un vecino intervino y posteriormente la mujer señalada como autora del ataque fue retenida hasta la llegada de la Policía.

Las lesiones físicas no tuvieron la gravedad que inicialmente se temía. Sin embargo, las consecuencias de una situación semejante no terminan necesariamente cuando finaliza una emergencia.

En los días posteriores al ataque, desde el entorno de la panadería habían señalado la preocupación y el miedo que atravesaba Rocío. Volver al mismo lugar donde había vivido semejante situación representaba un enorme desafío.

Rocío volvió a trabajar después del ataque

Dos meses después, llegó la noticia que su familia, sus compañeros y quienes siguieron su historia esperaban: Rocío volvió a trabajar.

“Después de todo lo que vivió, mi hija volvió a trabajar y a hacer su vida”, contó Marisa Lovera, mamá de Rocío.

Detrás de esa frase hay semanas de recuperación, acompañamiento y un enorme esfuerzo para volver a construir la cotidianeidad que el ataque había interrumpido.

“La señora que la atacó está siendo tratada, y mi hija, poco a poco, recupera esa vida que nunca debió haber tenido que interrumpir”, expresó Marisa.

Las palabras de su mamá también recuerdan aquellos primeros días posteriores al ataque, cuando la familia atravesaba un momento de enorme preocupación y reclamaba justicia.

Ahora el escenario es diferente.

Rocío pudo regresar a una actividad que hasta aquel 29 de agosto formaba parte de su rutina: levantarse, salir de su casa, llegar a la panadería y trabajar.

Y finalmente pudo hacerlo nuevamente.

“Hoy vuelve a ser ella”

“Hoy vuelve a ser ella: trabajando, sonriendo y siguiendo adelante, como siempre debió ser”, resumió Marisa.

La frase sintetiza el significado que tiene este regreso para toda la familia. Rocío no solamente volvió a una panadería: volvió a ocupar un espacio de su vida que el miedo había intentado arrebatarle.

Su regreso representa un nuevo paso en un proceso que todavía continúa, pero que permite mirar hacia adelante con esperanza.

Dos meses después de aquel episodio que conmocionó a El Bolsón, la imagen es otra: Rocío nuevamente en su trabajo, recuperando sus actividades y avanzando, paso a paso, hacia la vida que tenía antes del ataque.

Esta vez, la noticia es diferente.

Rocío volvió. Y volvió a ser ella.

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