Flybondi, cada vez más complicada: embargo por $1.500 millones, vuelos cancelados y deudas impagas

La Justicia Federal ordenó embargar las cuentas de Flybondi por una deuda fiscal reclamada por ARCA que, con intereses y costas, ronda los $1.500 millones. La medida se suma a una crisis que incluye cancelaciones masivas de vuelos, salarios e indemnizaciones pendientes, reclamos de proveedores y pedidos de quiebra.

Embargo millonario contra Flybondi

La situación de Flybondi sumó un nuevo capítulo luego de que la Justicia Federal ordenara embargar sus cuentas bancarias a pedido de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). El organismo reclama una deuda tributaria cuyo capital supera los $1.256 millones, mientras que el monto de la medida judicial, con intereses y costas, se acerca a los $1.500 millones.

Según la información difundida sobre las actuaciones judiciales, ARCA inició seis ejecuciones fiscales contra FB Líneas Aéreas S.A., la razón social de Flybondi. Los expedientes corresponden a obligaciones tributarias de distintos períodos de 2026 y tramitan ante juzgados federales de Ejecuciones Fiscales Tributarias de la Ciudad de Buenos Aires.

Entre los conceptos reclamados aparecen retenciones del impuesto a las Ganancias por unos $915 millones, retenciones de IVA por aproximadamente $207 millones y obligaciones relacionadas con el impuesto sobre los Bienes Personales por más de $133 millones. Con los accesorios incluidos, el embargo alcanza aproximadamente los $1.444 millones.

La medida judicial no significa que Flybondi haya sido declarada en quiebra ni implica automáticamente el cierre de la compañía. El objetivo del embargo es garantizar el eventual cobro de la deuda reclamada por el organismo fiscal. Sin embargo, se produce en un momento en el que la empresa atraviesa fuertes dificultades para sostener su operación habitual.

Cancelaciones masivas y problemas operativos

Uno de los principales indicadores de la crisis es la cantidad de vuelos cancelados. Según un relevamiento citado por Chequeado, Flybondi canceló el 80,5% de sus vuelos durante agosto, mientras que el porcentaje acumulado en lo que va de 2026 alcanza el 22,8%. Además, los vuelos que sí fueron realizados registraron demoras importantes.

La situación también generó consecuencias fuera de Argentina. En Brasil, la autoridad aeronáutica adoptó medidas frente al nivel de cancelaciones y restringió la comercialización de determinados servicios de la aerolínea. La compañía debió presentar un plan para intentar normalizar sus operaciones y recuperar el nivel de cumplimiento requerido.

A esto se suma un problema relacionado con la disponibilidad de aeronaves y los contratos de leasing. Las dificultades para contar con aviones suficientes terminaron impactando sobre la programación de vuelos y contribuyeron a las reprogramaciones y cancelaciones que afectaron a miles de pasajeros.

Salarios, indemnizaciones y pedidos de quiebra

El frente laboral es otro de los puntos que complican a Flybondi. De acuerdo con información publicada por distintos medios, la empresa acumula salarios adeudados desde junio y mantiene pendientes indemnizaciones correspondientes a más de 700 trabajadores desvinculados.

Los reclamos no se limitan a los empleados. También existen presentaciones judiciales de proveedores y otros acreedores que reclaman el pago de obligaciones pendientes. En julio, incluso, un hotel porteño había solicitado la quiebra de la compañía por una deuda superior a $660 millones vinculada con servicios que no habrían sido abonados.

En paralelo, comenzaron a crecer las versiones sobre una eventual presentación en concurso preventivo, una alternativa que permitiría a la empresa buscar una salida judicial para reorganizar sus deudas y continuar funcionando mientras negocia con sus acreedores. Hasta el momento, esa posibilidad aparece como parte del escenario que enfrenta la compañía y no equivale a una declaración de quiebra.

Una crisis que se profundiza

El nuevo embargo de ARCA se incorpora así a una lista de problemas que incluye deudas fiscales, reclamos laborales, pedidos de quiebra, obligaciones con proveedores, cancelaciones de vuelos y dificultades vinculadas con la flota. El conjunto de estos factores incrementa la presión financiera sobre una de las principales aerolíneas low cost que operan en Argentina.

Para los pasajeros, la situación se traduce principalmente en cancelaciones y reprogramaciones, con reclamos por reintegros y dificultades para obtener respuestas. Para los trabajadores y proveedores, el conflicto está relacionado con el cumplimiento de obligaciones económicas acumuladas.

Por ahora, Flybondi continúa siendo una empresa en funcionamiento y el embargo judicial no representa por sí mismo el final de sus operaciones. Sin embargo, la acumulación de reclamos y medidas judiciales abre un escenario de incertidumbre sobre su capacidad para normalizar los vuelos, afrontar sus compromisos y sostener su actividad en los próximos meses.

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