El rescatista de Río Negro que trabaja en Colombia entre edificios colapsados tras el terremoto

Franco Matus, vecino de General Roca e integrante de Topos Argentina, participa de su primera misión internacional y trabajó durante varios días en un hotel de seis pisos donde se reportó la desaparición de cinco personas.

El terremoto que sacudió a Colombia provocó edificios destruidos y personas desaparecidas. Equipos especializados llegaron desde distintos puntos para colaborar en las tareas de búsqueda y rescate. Entre ellos se encuentra Franco Matus, vecino de General Roca e integrante de Topos Argentina, quien es el único rescatista de Río Negro que viajó a la zona.

Para Matus se trata de su primera misión internacional. Desde su llegada trabaja entre estructuras colapsadas junto a perros de búsqueda y tecnología especializada para determinar si todavía hay personas con vida bajo los escombros.

Franco forma parte de Topos Argentina desde enero de 2024, cuando fue convocado luego de participar de una capacitación internacional en intervención en desastres realizada en Centenario. Después atravesó la etapa de formación como brigadista y, hace algunos meses, fue ascendido a rescatista.

Sobre su llegada a Colombia, contó: “La gente estaba muy esperanzada, el recibimiento fue muy cálido, la verdad es que estaban esperando ayuda”, según relató durante la comunicación. En las zonas afectadas encontró sectores con distintos niveles de daños, con edificios severamente afectados y otros lugares donde las consecuencias fueron menores.

Días de trabajo en un hotel colapsado

En Pereira, una de las zonas donde trabaja el equipo, Matus recibió junto a sus compañeros una de las tareas más complejas: un hotel de seis pisos y alrededor de once habitaciones, donde se había reportado la desaparición de cinco personas.

Durante varios días, los rescatistas trabajaron en el lugar y alternaron las tareas con otros grupos. Luego fueron desafectados de esa zona y quedaron a disposición para una nueva designación.

El trabajo comienza cuando los perros especializados en búsqueda detectan una posible persona con vida entre los restos. A partir de ese momento, los rescatistas realizan una búsqueda técnica para intentar determinar qué hay dentro de la estructura.

Parte de esa tarea se desarrolla con tecnología creada por Topos Argentina junto con la UTN. Los equipos realizan pequeños orificios en las estructuras para introducir cámaras multidireccionales y observar el interior sin necesidad de romper paredes o losas.

El trabajo entre los escombros y las familias

Durante una de las jornadas fue encontrada una persona fallecida. Matus aclaró que su equipo no estaba trabajando en ese momento, ya que las brigadas se organizan mediante rotaciones.

“Uno llega y ve la ciudad destruida, lógicamente, gente en la calle”, describió Franco al referirse al impacto de recorrer las zonas afectadas. También señaló como una de las situaciones más difíciles a las familias que permanecen afuera de los edificios a la espera de noticias sobre sus seres queridos.

Las condiciones climáticas también forman parte del trabajo. Durante los días que lleva el operativo, las temperaturas rondaron los 30 grados, con elevada humedad. A eso se suma el desgaste físico de trabajar durante horas con el equipamiento de rescate.

El operativo cuenta además con un equipo de psicólogas de la Universidad Nacional de Córdoba, que brinda asistencia a los integrantes de los equipos de rescate durante la misión.

La vocación que comenzó a los 18 años

Franco también destacó la solidaridad que encontró durante el operativo. “Había nenes con su mamá, su papá, trayéndonos a nosotros, a todos los rescatistas, cosas para comer o algo fresco para tomar”, relató.

El llamado para viajar a Colombia también generó preocupación en su familia. Sobre ese momento, explicó: “Desde el lado de mi familia, obviamente que siempre está ese temor a que pase algo. Los riesgos son reales, no es que no pasa nada, pero sí recibí todo el apoyo”.

Su vocación por el rescate comenzó cuando tenía 18 años y presenció a una persona sufriendo un paro cardíaco en pleno centro de la ciudad. Intentó intervenir, pero la falta de preparación hizo que se bloqueara. “Me quedé con la imagen de esta persona durante mucho tiempo”, recordó.

A partir de aquella experiencia comenzó a capacitarse en la Cruz Roja como guardavidas y luego se especializó como instructor de primeros auxilios urbanos y agrestes y de RCP. Actualmente, Topos Argentina permanece en Colombia en guardia pasiva, a la espera de una nueva designación. La planificación inicial establece la desmovilización para el martes 18, cuando el equipo emprendería el regreso hacia Argentina.

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