Chubut reglamentó la Ley Salomé: qué cambia para el cannabis medicinal y el autocultivo

La reglamentación de la Ley I N.º 790 establece un sistema de licencias y controles para el cannabis medicinal y el cáñamo industrial. También contempla el autocultivo, el acceso de pacientes a tratamientos y la participación de organizaciones sociales.

El gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, firmó el decreto reglamentario de la Ley I N.º 790, conocida como Ley Salomé, que establece las condiciones para desarrollar la industria del cannabis medicinal y el cáñamo industrial en la provincia. La medida busca facilitar el acceso a tratamientos terapéuticos, promover inversiones y generar nuevas oportunidades de empleo.

La reglamentación fue aprobada mediante el Decreto N.º 1680/2026 y establece un marco para organizar las distintas etapas de la actividad, desde el cultivo hasta la comercialización. El sistema contempla licencias, autorizaciones y mecanismos de fiscalización para productores, empresas, emprendedores e instituciones científicas.

Los alcances de la medida se presentaron en Casa de Gobierno, durante un acto encabezado por el vicegobernador Gustavo Menna, el ministro de Producción, Julio Kresteff, y el secretario de Salud, Sergio Wisky. También participaron productores, profesionales sanitarios, representantes académicos y organizaciones de la sociedad civil.

La ley fue sancionada por unanimidad por la Legislatura provincial en septiembre de 2024. Entre sus principales ejes incluye el autocultivo, el cultivo a través de terceros, la investigación científica y la participación de asociaciones y fundaciones que acompañan a pacientes y familias.

Cómo funcionará el acceso al cannabis medicinal en Chubut

Uno de los objetivos centrales de la Ley Salomé es ordenar y facilitar el acceso de los pacientes a tratamientos con cannabis medicinal. Para ello, se prevén mecanismos de autorización, seguimiento y control sanitario, además de distintas modalidades de cultivo.

La normativa contempla la creación del Registro de Usuarios de Cannabis de Chubut (REUSCCH), que estará bajo la responsabilidad de la Secretaría de Salud. Allí se organizarán las modalidades de acceso previstas por la legislación y las condiciones que deberán cumplir los usuarios y las organizaciones involucradas.

Además, las farmacias y los establecimientos habilitados podrán adquirir productos derivados del cannabis e inflorescencias de productores autorizados para su posterior dispensa a pacientes con indicación médica e inscriptos en el registro correspondiente.

Durante la presentación, Wisky destacó la participación de los distintos sectores en la elaboración de la norma. “Esta ley no surge de la idea de un legislador sino de los propios usuarios, productores, organizaciones e instituciones”, sostuvo el secretario de Salud. También afirmó que la iniciativa combina el acceso a tratamientos con un proceso de construcción institucional.

Una industria con licencias y controles provinciales

La reglamentación establece que la Secretaría de Salud será la autoridad de aplicación de la ley, en coordinación con los ministerios de Producción y de Seguridad y Justicia. A su vez, la Agencia Chubutense de Cáñamo Industrial y Cannabis Medicinal (ACCICANN) tendrá a su cargo la regulación, el control y la fiscalización de las actividades productivas.

Entre sus funciones estarán el otorgamiento de licencias y autorizaciones para el cultivo, la producción, el almacenamiento, el transporte, la industrialización y la comercialización. Quienes desarrollen estas actividades deberán contar con las habilitaciones provinciales correspondientes y cumplir con las exigencias de la normativa nacional.

Las licencias y autorizaciones tendrán una vigencia mínima de cinco años, con el objetivo de brindar previsibilidad a los proyectos de inversión. El esquema también prevé un mecanismo simplificado para adecuar las autorizaciones nacionales existentes al sistema provincial.

Además, la Secretaría de Salud y la ACCICANN implementarán un sistema digital de gestión y trazabilidad para realizar el seguimiento de las distintas etapas de la actividad.

Inversiones, empleo e investigación científica

El marco regulatorio busca desarrollar una nueva cadena productiva en Chubut, con oportunidades para empresas, productores y emprendedores. La actividad comprende desde la producción de semillas y el cultivo hasta la elaboración de derivados, los análisis de laboratorio, el almacenamiento, el transporte, la industrialización y el comercio exterior.

La normativa también incorpora un régimen simplificado de autorizaciones agrícolas e industriales para el cáñamo, con el propósito de ampliar las posibilidades de aprovechamiento de esta materia prima. Entre los objetivos se encuentran generar empleo, incorporar valor agregado y promover la participación de proveedores y trabajadores locales.

El ministro de Producción, Julio Kresteff, destacó el acompañamiento del organismo a los actores del sector. “Es por esto que desde el organismo creímos en la importancia de involucrarnos, darles espacios y apoyo para facilitar las gestiones que sean necesarias”, expresó. También remarcó que “es primordial que sigamos trabajando en conjunto” para acompañar el desarrollo de la actividad.

Por su parte, la reglamentación contempla acciones de capacitación para equipos de salud, agentes públicos, fuerzas de seguridad, productores y organizaciones sociales. A través de la ACCICANN, se promoverán convenios con universidades e instituciones científicas para impulsar la investigación, la innovación tecnológica y la transferencia de conocimientos. La implementación de los instrumentos previstos será progresiva, mediante disposiciones complementarias de los organismos competentes.

Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*