Tras el desalojo, más de 500 personas respaldaron a las comunidades Quintriqueo y Melo

Tras el operativo de desalojo del 19 de agosto sobre el territorio de la comunidad Quintriqueo, más de 500 personas participaron de un encuentro en apoyo a las familias y en solidaridad con el lof Melo.

Más de 500 personas participaron de un encuentro realizado el sábado en la zona de Paso Coihue, sobre la Ruta Nacional 40, para expresar su apoyo a las comunidades Quintriqueo y Melo. La convocatoria se produjo luego del operativo judicial realizado el miércoles 19 de agosto.

Ese día, el procedimiento se concretó sobre el sector ocupado por integrantes de la comunidad Quintriqueo o Kinxikew. En cambio, la medida prevista sobre el territorio del lof Melo fue suspendida, por lo que la comunidad permaneció en el lugar.

El operativo sobre Quintriqueo fue autorizado por el juez Francisco Astoul Bonorino y contó con la participación de fuerzas provinciales y federales. Las familias fueron retiradas del sector y posteriormente pudieron recuperar algunas pertenencias y documentos.

La situación forma parte de un conflicto territorial que lleva años y que también involucra al lof Melo. Las comunidades sostienen un reclamo de recuperación territorial y cuestionan el avance de particulares sobre tierras que, según plantean, fueron habitadas históricamente por familias originarias.

Más de 500 personas se reunieron en la Ruta 40

El sábado por la tarde, más de 150 vehículos llegaron hasta la zona y quedaron estacionados sobre la banquina de la Ruta 40. También participaron personas que arribaron a caballo para acompañar a las comunidades.

Amancay Quintriqueo, lonko de la comunidad, destacó el respaldo recibido luego del operativo. “Después de haber vivido una situación muy humillante para todos los que fueron desalojados de sus casas, el lof Melo nos abrazó, nos dijo: ‘El territorio es de las familias que hace muchísimas décadas venimos compartiendo el uso del territorio; nuestros abuelos lo hacían’”, relató.

Durante el encuentro, Amancay sostuvo: “Vamos a seguir luchando porque no les va a ser fácil”. También señaló: “Nos da fortaleza para poder seguir en pie”, al referirse al acompañamiento de las personas que participaron de la jornada.

Sobre el lugar donde se realizó el operativo del 19 de agosto, la lonko afirmó: “La Policía está ocupando el lugar que hacía uso el lof Quintriqueo; hay efectivos de la GEOP, de Gendarmería, que siguen resguardando esto a los privados”. Además, planteó que desconocen cuál es actualmente la situación del predio.

El reclamo de la comunidad Melo

Durante la jornada también habló Lucas Melo, lonko del lof Melo, quien agradeció la presencia de las personas que llegaron hasta el territorio. En su intervención se refirió al conflicto territorial y a la situación de trabajadores y pobladores rurales.

“El primer eslabón que quieren cortar de la cadena es sacar al pueblo de la tierra; nosotros somos tierra. El segundo eslabón son los trabajadores y pobladores rurales, criollos, que son parte de la tierra. El último eslabón son los trabajadores que, sin un sueldo digno, no les alcanza para alquilar o vivir”, sostuvo Melo.

El lonko también expresó: “El huinca no entiende lo que es vivir en la tierra. Ellos quieren vivir de la tierra”. Y agregó: “Nosotros acá sabemos muy pocas cosas, pero sí sabemos a qué pertenecemos”.

Las autoridades de ambas comunidades remarcaron que continuarán con el reclamo de manera conjunta. “Esta lucha no la iniciamos cada uno por su lado, la iniciamos juntos y la vamos a continuar juntos”, expresaron.

El antecedente de 2003

Amancay Quintriqueo también recordó el desalojo que, según relató, sufrió su familia en 2003. “El 20 de mayo de 2003 la familia Newbery desalojó por primera vez a la comunidad. Esos que vinieron y se adueñaron de nuestro territorio, nos dejaron en la ruta en pleno invierno”, señaló.

La lonko recordó que el 25 de mayo de ese mismo año se realizó un encuentro con participación de cientos de personas y que, según su relato, la comunidad recuperó las tierras de las que había sido desalojada.

Sobre el operativo realizado el 19 de agosto, Amancay sostuvo: “Hoy nos sacaron de ese territorio, nos humillaron, me humillaron como lonko, pero ellos no saben de resistencia, de todo este amor que cultivamos, porque todos están acá porque generamos lazos”.

El encuentro concluyó con el compromiso expresado por las comunidades de continuar juntas el reclamo territorial y mantener el acompañamiento recibido durante los últimos días.

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