Secta rusa en Bariloche: internaron de urgencia a Konstantin Rudnev

El imputado por trata de personas fue ingresado en el Hospital Naval Central de Buenos Aires por complicaciones de una cirugía. La defensa sostiene que su estado es grave, mientras que la fiscalía exige su retorno a la cárcel.

El caso de la denominada secta rusa sumó novedades en las últimas horas. Konstantin Rudnev, el ciudadano ruso de 58 años imputado en Bariloche por una presunta red de trata de personas, fue ingresado de urgencia en la guardia del Hospital Naval Central de la Ciudad de Buenos Aires. El traslado se dispuso tras constatarse un desmejoramiento en su salud derivado de una cirugía realizada a fines de mayo.

El alerta médico fue presentado formalmente ante el juez de garantías por su abogado defensor, Martín Sarubbi, mediante un escrito incorporado al expediente judicial Nº 2878/2025. Ante la situación, la Oficina Judicial del Distrito General Roca ordenó notificar de inmediato a todas las partes y al magistrado interviniente.

Según detalló la defensa, Rudnev fue examinado por el cirujano Eduardo Cammarota, quien constató que el paciente presentaba un cuadro de hipertensión severa (160-100 mmHg) y fuertes dolores en la región escrotal derecha. En dicha zona se palpó una masa de características «tensas, dolorosas y febriles». Ante los síntomas, el profesional ordenó la internación para realizarle un drenaje quirúrgico de urgencia y suministrarle cobertura antibiótica.

El historial clínico del imputado detalla que el pasado 26 de mayo de 2026 había sido sometido a una hernioplastia con malla en la Clínica Monte Grande. Sin embargo, estudios por imágenes posteriores —como una ecografía del 23 de junio— ya advertían la presencia de un hematoma en fase de organización con complicaciones biológicas, lo que desencadenó en esta evolución.

Debido a que Rudnev cumple prisión domiciliaria en la Ciudad de Buenos Aires bajo la modalidad de monitoreo electrónico, el abogado defensor notificó telefónicamente de la internación a la Dirección de Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica (DAPVE), a la Oficina Judicial de Bariloche y a la empresa encargada de la tobillera. El objetivo de la comunicación fue disipar dudas respecto del cumplimiento de las pautas de detención y asegurar que no se interprete el traslado médico como un intento de evasión.

Desde el entorno íntimo de Rudnev manifestaron a Diario Río Negro una preocupación y aseguraron que su estado general es «extremadamente grave». Según sus allegados, el paso del imputado por el establecimiento penal de Rawson «prácticamente lo convirtió en un inválido».

Denuncian que padece de un sistema inmunológico debilitado, protusiones en la columna con riesgo de parálisis, riesgo de accidente cerebrovascular (ACV) y una pérdida de autonomía física porque «las manos casi no le responden». Asimismo, cuestionaron un traslado terrestre previo en furgón donde permaneció esposado, pasando frío y sin poder ir al baño por más de 24 horas.

Las críticas del entorno apuntaron contra el Ministerio Público Fiscal, acusándolo de haber sostenido durante mucho tiempo que el acusado «estaba completamente sano» para oponerse a su salida de la cárcel.

La tensión de fondo radica en que la Cámara Federal de Casación Penal revocó recientemente la prisión domiciliaria de Rudnev, y la fiscalía exige que se ejecute la vuelta a prisión debido al riesgo de fuga. Como contrapartida, la defensa argumenta que en los casi dos meses que lleva bajo arresto domiciliario el ciudadano ruso jamás intentó fugarse y que su salud no resistiría un calabozo común.

Por estas horas, la definición quedó en manos de los profesionales del Hospital Naval Central, quienes evalúan el momento para someter al imputado a la nueva intervención quirúrgica.

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