“Que la gente sepa que no está sola”: el mensaje de un policía de El Maitén tras seis meses de capacitación

Tras completar una capacitación de seis meses junto a otros 49 integrantes de la Policía del Chubut, un sargento ayudante de El Maitén planteó la necesidad de generar más espacios de escucha, facilitar el acompañamiento profesional y acercar herramientas de salud mental a quienes forman parte de la institución.

Generar espacios para hablar de salud mental dentro de la Policía y brindar herramientas para acompañar a quienes atraviesan situaciones personales fueron algunos de los planteos realizados por Daniel Cornelio, sargento ayudante de la Comisaría de El Maitén, luego de completar una formación específica en prevención del suicidio.

“Es fundamental que el personal sepa que no está solo, que la gente sepa que no está sola, que siempre hay alguien que puede darle la mano, que siempre hay alguien que pueda escuchar”, expresó al referirse a la importancia del acompañamiento dentro y fuera del ámbito laboral.

El efectivo formó parte de un grupo de 50 integrantes de la Policía del Chubut que completó seis meses de formación en la Diplomatura en Suicidología. Según se informó, se trató de la primera cohorte de esta capacitación y la fuerza provincial se convirtió en la primera del país en otorgar una formación específica sobre la temática a su personal.

La experiencia se sumó a capacitaciones más breves que ya había realizado durante los últimos dos años. Los conocimientos adquiridos, explicó, también pueden trasladarse fuera de la comisaría, ya que mantiene contacto con adolescentes y preadolescentes a través de actividades deportivas. “Gracias a la diplomatura uno suma herramientas tanto en la vida cotidiana como en el trabajo mismo”, sostuvo.

El planteo sobre la salud mental dentro de la fuerza

Uno de los puntos que surgió durante la capacitación estuvo relacionado con la forma en que los integrantes de las fuerzas expresan situaciones personales. “Siempre hablando mal y pronto es como que el policía no puede llorar, no puede sentir, tiene que ser policía y no puede tener sentimientos”, señaló al describir una de las cuestiones analizadas durante la formación.

Frente a esa situación, consideró necesario fortalecer el acceso al acompañamiento psicológico. “La idea es siempre llegar a un punto de darle la oportunidad de que pueda hablar y que pueda desahogarse con un profesional”, manifestó.

La posibilidad de llevar parte de estos conocimientos a más integrantes de la institución también fue analizada durante la diplomatura. La propuesta no necesariamente implicaría repetir una capacitación de seis meses, sino acercar contenidos básicos sobre salud mental a policías y a quienes se encuentran en las escuelas de formación.

“Se habló eso, de por qué no hacerla para el policía en general”, explicó. La intención es que el personal pueda contar con herramientas para reconocer cuándo una situación requiere atención y saber cómo acompañar hasta que intervengan profesionales.

Capacitación, acompañamiento y una red de profesionales

Otro resultado de la experiencia fue el contacto con una red interdisciplinaria integrada por psicólogos, abogados y trabajadores de servicios sociales. “Gracias a la diplomatura uno crea una red de contención tanto con el equipo técnico interdisciplinario que hay en la provincia, psicólogos, abogados, personal que trabaja en servicios sociales”, destacó.

Para el sargento ayudante, el acompañamiento también puede comenzar en el vínculo cotidiano entre compañeros. “Ir y ayudar, decirle solamente cómo está si lo ves mal, mirarlo, acercarte, tener un poquito de empatía con el otro en el momento que está mal”, expresó.

La propuesta es que estas herramientas también alcancen a quienes recién ingresan a la Policía del Chubut, incorporando conocimientos vinculados con la salud mental desde las instancias de formación. Además, durante la entrevista se mencionaron la Ley Nacional de Salud Mental 26.657 y la Ley Nacional de Prevención del Suicidio 27.130 como parte del marco relacionado con la temática.

El planteo final apuntó a que la prevención no quede concentrada en una fecha determinada, sino que tenga continuidad durante el año y alcance también a otros ámbitos de la comunidad. “Uno quiere que se hable un poco más, que no se silencie, que se haga visible y que no sea tan tabú”, concluyó.

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