Matzen alertó por el desfinanciamiento de la CNEA y advirtió por su impacto en Bariloche

La legisladora radical y titular de su bloque, Lorena Matzen, expresó su preocupación por el proceso de desfinanciamiento que atraviesa la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y por las consecuencias que esta situación podría generar en Bariloche.

A través de un proyecto de declaración, Matzen planteó la necesidad de garantizar el financiamiento y el normal funcionamiento del organismo, preservar sus recursos humanos y sostener los proyectos estratégicos vinculados con la actividad nuclear argentina.

La iniciativa tomó como referencia la alerta realizada por el Colegio de Profesores Permanentes del Instituto Balseiro, que reclamó medidas frente al debilitamiento de las capacidades científicas y tecnológicas vinculadas con la CNEA.

Preocupación por el Centro Atómico Bariloche

Para Matzen, el impacto de las decisiones presupuestarias nacionales no constituye una discusión ajena a Río Negro. La legisladora señaló que en el Centro Atómico Bariloche (CAB) y el Instituto Balseiro trabajan y se forman científicos, investigadores, docentes, técnicos y estudiantes que integran un sistema de conocimiento construido durante décadas.

“Defender la ciencia también es defender a Río Negro”, sostuvo Matzen al fundamentar su iniciativa.

El Centro Atómico Bariloche es uno de los principales establecimientos de la CNEA y desarrolla actividades de investigación, desarrollo tecnológico y formación de profesionales. En sus instalaciones funcionan, entre otros espacios, el Instituto Balseiro, el reactor de investigación RA-6 y laboratorios vinculados con áreas como física médica, nanotecnología, materiales, robótica y estudios ambientales.

Reclamos por el ajuste y la pérdida de personal

La preocupación planteada por Matzen se suma a reclamos que durante 2026 realizaron trabajadores del Centro Atómico Bariloche y organizaciones vinculadas al sector nuclear.

En febrero, trabajadores denunciaron un proceso que calificaron como “vaciamiento” de la CNEA y señalaron una reducción de la planta de personal. Según los datos difundidos entonces, el organismo pasó de 3.336 trabajadores en septiembre de 2025 a 3.205 en febrero de 2026. También cuestionaron los niveles salariales y la situación de distintos proyectos estratégicos.

La situación volvió a generar protestas en Bariloche durante julio, cuando trabajadores de la CNEA se movilizaron para reclamar por el ajuste, los despidos y el financiamiento de las actividades científicas y tecnológicas.

El impacto sobre la investigación nuclear

Un informe elaborado por el Centro Iberoamericano de Investigación, Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI) señaló que la CNEA registró una pérdida del 45,4% de su presupuesto desde 2023. El mismo análisis indicó que la inversión real del organismo continuó disminuyendo durante 2024, 2025 y el primer cuatrimestre de 2026.

Entre los proyectos mencionados en los distintos reclamos aparece el CAREM, el reactor modular de diseño argentino, además de otras iniciativas relacionadas con el desarrollo nuclear nacional. Trabajadores del sector denunciaron durante el año dificultades presupuestarias y una reducción de actividades vinculadas con proyectos estratégicos.

La discusión también alcanza a los recursos humanos. Desde el sector científico y gremial advierten que la pérdida de profesionales y técnicos con formación específica puede afectar capacidades que requieren años de preparación y experiencia para ser recuperadas.

Una discusión que impacta directamente en Río Negro

El planteo de Matzen pone el foco en la importancia que tiene la actividad nuclear para San Carlos de Bariloche y Río Negro, donde existe una estructura científica y tecnológica vinculada históricamente con la CNEA, el Instituto Balseiro y otros organismos de investigación.

La legisladora sostuvo que la continuidad de ese sistema requiere políticas de financiamiento que permitan mantener los equipos de trabajo, las investigaciones, la formación profesional y los proyectos tecnológicos.

En ese contexto, el proyecto de declaración busca instalar en el ámbito legislativo la preocupación por la situación de la CNEA y reclamar que el Estado nacional garantice las condiciones necesarias para sostener sus capacidades científicas y tecnológicas.

La discusión por el presupuesto de la CNEA vuelve así a ocupar un lugar central en Bariloche, en medio de reclamos de trabajadores y de instituciones científicas que advierten sobre las consecuencias que podría tener la pérdida de financiamiento y de recursos humanos especializados.

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