Impulsan un Estatuto para brigadistas de incendios forestales: buscan reconocer por ley una actividad esencial y de alto riesgo

El proyecto fue presentado en la Cámara de Diputados y propone crear un régimen laboral integral para el personal del Sistema Federal de Manejo del Fuego. Contempla estabilidad laboral, un escalafón profesional, mejoras salariales, licencias especiales y protección de la salud física y mental.

En un contexto de incendios forestales cada vez más frecuentes y complejos en distintos puntos del país, ingresó a la Cámara de Diputados de la Nación un proyecto de ley que propone crear el Estatuto del Brigadista de Incendios Forestales, con el objetivo de establecer un régimen laboral específico para quienes combaten incendios forestales, rurales y de interfase. La iniciativa busca terminar con la precarización histórica del sector y fortalecer la capacidad de respuesta frente a las emergencias.

La propuesta fue elaborada por la diputada nacional Adriana Serquis (Unión por la Patria) y cuenta con el acompañamiento de legisladores de distintos espacios políticos, entre ellos Sabrina Selva, Hugo Yasky, Kelly Olmos, José Glinski, Juan Pablo Luque, Mónica Frade y María Inés Zigarán, lo que le otorga un respaldo multipartidario.

El proyecto alcanza a todo el personal operativo, técnico y logístico del Sistema Federal de Manejo del Fuego, independientemente de la modalidad de contratación, e invita a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a adherir a la futura norma. Además, reconoce la actividad como un servicio público esencial, riesgoso e insalubre, una definición que constituye uno de los principales reclamos históricos de los brigadistas.

Carrera profesional, estabilidad y mejoras salariales

Uno de los ejes centrales de la iniciativa es la creación de un escalafón profesional para los brigadistas forestales. El texto establece el derecho a la estabilidad laboral y prevé el pase a planta permanente mediante concursos específicos o para quienes acrediten cinco años continuos de servicio.

También propone que ningún brigadista perciba un salario básico inferior al valor de la Canasta Básica Total que publica el INDEC. A ello se sumarían adicionales por riesgo, insalubridad, guardias activas y pasivas, trabajo nocturno, temporadas de alto riesgo y funciones de conducción.

En cuanto a la jornada laboral, fija un máximo de siete horas diarias, con la posibilidad de extenderla excepcionalmente hasta doce horas durante emergencias declaradas, garantizando descansos compensatorios obligatorios.

Salud física, salud mental y seguridad

La iniciativa incorpora un capítulo específico destinado a la protección de la salud de los brigadistas. Entre otras medidas, contempla licencias especiales con goce de sueldo por exposición prolongada al humo y gases tóxicos, tratamientos por estrés postraumático, afecciones psicológicas derivadas del servicio y procesos de rehabilitación por lesiones sufridas durante los operativos.

Asimismo, establece el derecho de los trabajadores a rechazar órdenes cuando no existan condiciones mínimas de seguridad o no se les provea el equipamiento de protección personal correspondiente, priorizando la preservación de su integridad física.

El proyecto también prevé la creación de un sistema permanente de capacitación, con perspectiva de género, para el ingreso, la formación continua y el ascenso dentro de la carrera, además de mecanismos de asistencia económica, educativa y sanitaria para las familias de los brigadistas durante los períodos de mayor despliegue operativo.

Un reclamo que tomó fuerza tras los incendios en la Patagonia

La presentación del Estatuto se da luego de una temporada marcada por incendios de gran magnitud que afectaron especialmente a Chubut, Río Negro, Neuquén, Santa Cruz y La Pampa, donde miles de brigadistas, bomberos y personal de distintos organismos trabajaron durante semanas para contener el avance del fuego.

Las emergencias registradas durante el verano motivaron incluso un pedido conjunto de los gobernadores patagónicos al Congreso para avanzar con una Ley de Emergencia Ígnea, en medio de un escenario que dejó cientos de miles de hectáreas afectadas y puso nuevamente en debate la necesidad de fortalecer el Sistema Federal de Manejo del Fuego.

En febrero de este año, brigadistas que participaron en los operativos desarrollados en la Patagonia expusieron en el Congreso Nacional sobre las condiciones en las que desempeñan su trabajo y reclamaron una legislación que reconozca la especificidad de la actividad, tanto por su exigencia física como por los riesgos permanentes a los que están expuestos.

Antecedentes

El reconocimiento laboral para los brigadistas no es un tema nuevo. En 2021 entró en vigencia el primer Convenio Colectivo de Trabajo específico para brigadistas nacionales, que significó un avance en materia de carrera y condiciones laborales. Sin embargo, distintos sectores sostienen que aún resulta necesario contar con una ley que unifique criterios y garantice derechos para todo el personal que integra el Sistema Federal de Manejo del Fuego, incluyendo a quienes dependen de las provincias.

Actualmente, el proyecto fue girado a las comisiones de Legislación del Trabajo, Recursos Naturales y Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, donde comenzará su tratamiento parlamentario antes de llegar al recinto.

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